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El Hospital Universitario Rey Juan Carlos suma el sello dorado de la Joint Commission International

Parte del equipo de la Dirección Gerencia del HURJC con el diploma acreditativo del sello dorado JCI | Foto del HURJC

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos recibe el sello dorado de la Joint Commission International

– La acreditación del ámbito sanitario más exigente del mundo en materia de seguridad y calidad clínica

El Hospital Universitario Rey Juan Carlos, hospital público de la Comunidad de Madrid, ha añadido un nuevo aval a su trayectoria, al recibir el sello dorado de la Joint Commission International (JCI), la acreditación del ámbito sanitario más exigente del mundo que avala que toda la atención y procesos del hospital mostoleño están enfocados a la seguridad del paciente, la calidad asistencial y un proceso de mejora continua.

 

El sello, que el Hospital Universitario Rey Juan Carlos ha recibido tras una exhaustiva evaluación en junio en la que un equipo internacional de expertos de JCI analizó de forma transversal todos los ámbitos de la organización, y en la que participaron profesionales de todas las áreas asistenciales y no asistenciales, convierte al hospital en uno de los dos únicos de complejidad media de la Red del Servicio Madrileño de Salud (Sermas) en conseguir este hito, y confirma “nuestro firme compromiso con la calidad y la seguridad del paciente”, según afirmó Marta del Olmo, gerente territorial del General de Villalba.

“Se trata del reconocimiento sanitario más exigente y de mayor prestigio del mundo, que confirma el trabajo de todos los profesionales de nuestro hospital como referente a nivel internacional”, añadió Del Olmo, incidiendo en que “tras este sello internacional está un equipo de profesionales, de personas, que han demostrado su pasión, profesionalidad y vocación por nuestra forma de hacer Medicina y, sobre todo, por cuidar a los pacientes”.

Su consecución “es un orgullo, un reconocimiento al trabajo diario y constancia de todos los trabajadores del centro y, además, refleja el compromiso que tienen con la excelencia asistencial y con nuestros valores, que implican colocar al paciente en el centro de nuestra actividad”, indica por su parte el Dr. Jorge Short, gerente del hospital, quien considera que “este hito refuerza la confianza de los pacientes, familiares y sobre todo de los trabajadores, poniendo de manifiesto que los procesos del hospital están orientados a reforzar una atención segura, eficiente y humana, y refleja la madurez de la organización, que ha hecho de la calidad y la seguridad del paciente uno de sus leitmotiv, integrándolo en su cultura corporativa”.

Para Marta González Contreras, directora de Calidad, la evaluación, “en la que se han implicado de forma muy importante todos los profesionales del hospital, representa un paso más en nuestro compromiso con la excelencia, la seguridad del paciente y la mejora continua, con el objetivo de seguir ofreciendo una atención sanitaria de la máxima calidad”.

PACIENTES

De cara a los pacientes, principales beneficiados de este proceso, representa mayor seguridad, confianza, calidad, eficiencia y una atención centrada en la persona, alineada con los estándares internacionales más exigentes en este sentido. Como indica la Dra. Raquel Barba, jefa del Servicio de Medicina Interna y responsable de Seguridad del Paciente del centro mostoleño, “gracias no solo al sello, sino al camino recorrido para obtenerlo, podemos garantizar a los pacientes que van a recibir la atención más adecuada y segura para su proceso, y que su salud está siendo atendida en un hospital que revisa permanentemente todos sus procedimientos para mejorarlos día a día, y en el que todos estamos implicados en conseguirlo, comprometidos en trabajar en la misma dirección para ello”.

En la práctica, esto se traduce en aspectos tan concretos como el cumplimiento de las Metas Internacionales de Seguridad del Paciente establecidas por la JCI: la identificación inequívoca del paciente antes de cualquier procedimiento o tratamiento; la comunicación efectiva y estandarizada entre profesionales para evitar fallos en su transmisión; la mejora de la seguridad de los medicamentos de riesgo; la implementación de protocolos para asegurar una cirugía o procedimiento seguro; y una disminución del riesgo de infecciones asociadas a la atención sanitaria mediante la priorización del protocolo de higiene de manos.

En cuanto a los profesionales, la JCI es también una garantía de seguridad para ellos. “Someternos a una auditoría externa, internacional y objetiva ha sido un reto muy positivo -continua la Dra. Barba- porque nos ha permitido revisar y mejorar los protocolos y guías de actuación que orientan nuestra actuación; reflexionar sobre ello, sobre por qué hacemos las cosas como las hacemos y si es la forma más adecuada de hacerlas, o puede hacerse mejor aún; y aumentar nuestros niveles de exigencia para que el centro sea cada vez más seguro”.

“Hemos adquirido una sistemática de trabajo y creado una cultura de seguridad que ha entrenado a toda la organización a mirar hacia dentro con ojos críticos, haciéndonos conscientes de que es una parte más de nuestro trabajo, una muy bonita que nos hace sentirnos más orgullosos de lo que hacemos”, asevera la jefa del Servicio de Medicina Interna.

En su opinión, “ser rigurosos y exigentes ya forma parte de nuestra cultura, y hace que trabajar en un hospital seguro sea una garantía tanto para los pacientes como para los profesionales”; además de reducir la variabilidad, mejorar el trabajo multidisciplinar y la coordinación entre equipos, impulsar la comunicación entre servicios, optimizar procedimientos y medir resultados para orientar a la mejora continua.

INFORME POSITIVO

La valoración global del informe JCI, “reflejo de la implicación activa de todos los profesionales del hospital en la preparación, acompañamiento del equipo auditor y desarrollo de los distintos circuitos internos evaluados”, es muy positiva y reconoce el elevado grado de cumplimiento de los estándares evaluados y la madurez del sistema de gestión de calidad y seguridad del paciente implantados”, afirma González Contreras.

Concretamente, a lo largo de cuatro jornadas se revisaron numerosos aspectos clave del hospital, abarcando desde la atención directa al paciente hasta la gestión de la información, la seguridad, la gestión de los medicamentos o la mejora continua de la calidad, lo que pone de manifiesto el carácter transversal de esta evaluación, realizado conforme a estándares internacionales, con el objetivo de analizar de forma exhaustiva la calidad asistencial, la seguridad del paciente y el funcionamiento global de la organización.

Durante la auditoría -recuerda la directora de Calidad-, un equipo multidisciplinar de evaluadores compuesto por perfiles médicos, de enfermería y gestión ha analizado los procesos mediante distintas metodologías, incluyendo revisión documental, revisión de historias clínicas, observación directa y evaluación del cumplimiento de los estándares en situaciones reales. Asimismo, analizaron indicadores específicos mediante los denominados “elementos medibles”, lo que permite objetivar el grado de cumplimiento y priorizar las áreas de mejora en función de su impacto en la seguridad del paciente.

Como resultado, su informe destaca el “sólido desarrollo organizativo y la implantación de sistemas estructurados de calidad”, y pone en valor el trabajo realizado por los equipos asistenciales y no asistenciales del hospital; lo que ha llevado a la obtención de la acreditación internacional JCI en una evaluación inicial con una de las máximas puntuaciones posibles.

Un nuevo hito del Hospital Universitario Rey Juan Carlos que su gerente describe como una “motivación para poder seguir creciendo” y que la gerente territorial considera una “responsabilidad para afianzar los valores JCI en la cultura del centro con mayor solidez, si cabe, y aumentar aún más el grado de exigencia en la estrategia de mejora continua, con el objetivo de prestar siempre la mejor y más segura atención posible a nuestros pacientes”. La obtención de este sello “no es un punto final”, en palabras de González Contreras, sino lo que Del Olmo describe como el “inicio de una nueva etapa”. Y es que, “a partir de ahora, cada día siempre será un día JCI en el que trabajemos por ser más seguros”, concluye Barba.


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